martes, 23 de abril de 2013

Camuflaje de infelicidades



Para ser consecuente en este blog, intercalo mis conocimientos y recomendaciones de moda, con temas cotidianos que surgen en la observación diaria de circunstancias y actitudes que con analizarlas, basta para aprender mucho sobre ellas. En psicología existen muchas definiciones y puntos de vista; pero como lo he dicho anteriormente, es una opinión personal con la que muchos estarán o no de acuerdo, lo cual es completamente respetable.

La palabra camuflaje, nos lleva inmediatamente a pensar en un disfraz, en un disimulo, en ocultar una cosa, para darle el aspecto de otra. Esto es precisamente, lo que muchas personas hacen con su vida y con sus sentimientos.


En algunos libros se habla de las distintas formas de angustia del ser humano; como la depresión, la esquizofrenia, entre muchas otras, las cuales por supuesto le competen al campo de la psicología y de la psiquiatría. En este caso, voy a hablar sobre el comportamiento de muchas personas con respecto a su forma de desenvolverse ante los demás y de como llevan su vida cotidiana desde una mirada personal. Es frecuente que el ser humano recurra a la auto renuncia de la realidad, antes que cualquier otra cosa. ¿Qué tan sano es y cuanto afecta a los que nos rodean?


Esa tendencia a una especie de autonomía "falsa" de ocultar los fracasos o los deseos reprimidos; hacen que muchas personas aparenten tener una vida plena y perfecta; pero en el fondo, es totalmente lo contrario y a lo que denominaría un camuflaje de infelicidades.

Es cierto que muy pocos tienen el privilegio de tener una vida óptima, aunque en el fondo lo dudo; pero a veces me pregunto si de tanto aparentar lo que en realidad no se es, ni se vive, aparte de ocasionar un sin fin de enfermedades físicas y psicológicas no deja un vacío interno?


Obvio que nadie tiene por qué evidenciar su vida privada, sus ansiedades, sus frustraciones y sus incapacidades de cualquier índole; pero es más fácil vivir sin importarnos a toda hora en el que dirán y en la impresión que le damos a los otros, porque eso no es vivir la vida, si no vivir para los demás.


¿Qué hay que hacerlo porque vivimos rodeados de gente entre ellos familia, amigos, conocidos y desconocidos porque no estamos aislados en el mundo? ¡Es cierto! Pero supongo que a excepción de tu familia mas íntima, a nadie le preocupará que sientes en tu interior; solo hablarán de ti bien o mal  a su antojo. Y a veces aunque te esfuerces por camuflarte y mostrar tu mejor faceta, siempre habrá algo que decir por parte de ese publico que a su vez, está haciendo lo mismo.


Pero sabemos muy bien que en el fondo lo que nos debe importar es nuestro bienestar en todos los sentidos; y cada día se ven personas que no analizan esas vertientes en su vida, que sacrifican algunos aspectos aún a costa de su futuro inmediato; incluso perjudicando su salud mental y física. Al tratar de vivir como lo hacen los demás, convierten en un reto las "apariencias" y no se preocupan por sus propios logros inmediatos y posteriores. Hay tantos ejemplos para entender a lo que me refiero, que enunciaré algunos a continuación.


El que toda su vida no pudo viajar como lo hizo algún conocido, pariente o amigo, y afectando sus finanzas se endeuda hasta la médula para realizar esos viajes y no quedarse atrás o sentirse menos, pero en realidad no puede dormir por las preocupaciones de si le va alcanzar sus ingresos para pagar su "gusto" o forma de aparentar.

La familiar tía, prima o similares que nunca tuvo la boda de sus sueños y toda la vida vive hablando de quien si la tuvo y criticándole el mas mínimo movimiento.

La persona que oculta sus inseguridades y desaciertos tras vivir pendiente que hay de nuevo en cualquier aspecto y tratar de conseguirlo todo, para no quedarse atrás, pero que en el fondo su "camuflaje" no es mas que el afán de no sentirse menos.

El que deseó toda su vida tener las experiencias que alguien cercano tuvo, y hace hasta lo imposible por demostrarle al otro, que ahora es él, quien las tiene y en el fondo, es desdichado porque se ha valido de los medios menos recomendados para hacerlo.

El que dice que todo en su vida marcha "bien afortunadamente" pero la realidad es que  tiene una pareja que se ha sostenido solo por los hijos u otras circunstancias  pero  sabe muy bien que si hubiese tenido la oportunidad, ya no estaría con ella o él.

El que por creerse muy superior y responsable después de una relación fallida, entra en otra casi que inmediatamente, para demostrar que no sufre, no siente y que organiza su vida en cualquier momento sin ningún problema.

La búsqueda de las apariencias tiene muchos matices; pero se debe tener en cuenta que cuando vivimos pendientes de ellas, utilizando toda clase de camuflajes, lo único que se logra es evidenciar incluso a través de enfermedades ( No en vano se dice que la envidia produce cáncer), lo desdichado que se es en el interior y la búsqueda de una competencia insana que no los lleva a ningún lado.


Es importante vivir para nosotros y que cada paso que demos en nuestra vida, sea un estudio consciente de nuestros errores y aciertos sin preocuparnos en que dicen o piensan los demás; en cuanto a los primeros, para tratar de no cometerlos nuevamente; y en cuanto a los segundos, para que esos aciertos se conviertan en un escalón a subir cada día, para lograr las cosas que queremos en el momento que nos toque vivirlas, y no forzarlas por los demás.


En mi observación como simple ser humano de la conducta de muchas personas, he visto que a través de los años que esa vida superficial les ha llevado a alejarse de sus seres queridos y cuando llegan a la vejes y su familia se va reduciendo, quieren recuperar relaciones que se extinguieron, recordar tiempos pasados, etc. Y muchos llegan a la conclusión de que nada les sirvió vivir vidas tan insustanciales, que los alejaron por voluntad propia o ajena de personas con los cuales se hubiese podido compartir muchos momentos que ya no recuperarán y que quizás por muchas circunstancias se "embarcaron" en ese camuflaje de infelicidades, que no dejan nada mas que somatizaciones que se derivan e enfermedades, muchas veces tempranas.